Muchas veces se piensa que la atención sociosanitaria se centra únicamente en el cuidado de personas mayores. Sin embargo, cualquier persona en situación de dependencia, sin importar su edad o condición, necesita a su lado a un profesional capacitado. En este nuevo capítulo de #TalentoActivo, charlamos con Cristina, quien decidió dar un giro a su carrera al llegar a España y formalizar sus conocimientos a través del Curso de Atención Sociosanitaria.
La sorpresa de la Atención Sociosanitaria en España
Tras haber trabajado en Salud Pública en Colombia, Cristina se sorprendió al conocer el modelo de atención a la dependencia en España:
"En Colombia nunca había visto esto de las ayudas según el grado de dependencia. Me parece una labor fantástica porque se interesan por los mayores y representa un alivio enorme para las familias tener a alguien capacitado que vaya a su hogar", explica.
Su interés por el impacto social la impulsó a formarse en Formación Activa. Gracias a la flexibilidad de la plataforma online, pudo compaginar sus estudios con su jornada laboral sin complicaciones.
¿Cómo funciona la Acreditación de Competencias? (Sin hacer prácticas)
Cristina no tuvo que realizar el módulo de prácticas formativas. Al llevar más de dos años trabajando en el sector de la ayuda a domicilio, pudo solicitar la Acreditación de Competencias:
"El proceso fue muy sencillo. Contacté con mi tutora y con la administración, les presenté mis contratos de trabajo y las certificaciones que acreditaban mi experiencia. Ellos estudiaron las horas y las funciones y me convalidaron las prácticas sin problema". Una vía oficial muy útil para quienes ya tienen experiencia en el sector.
Así se trabaja en Ayuda a Domicilio en España
Para quienes estén interesados en incorporarse al mercado laboral, Cristina nos explica cómo funciona el servicio a través de empresas subcontratadas por los Servicios Sociales (como el Ayuntamiento de la Comunidad de Madrid):
Evaluación del Grado de Dependencia: Los Servicios Sociales valoran al usuario. Si tiene un Grado 1 o 2 (más autonomía), se le asignan entre 1 y 2 horas diarias de atención. Si tiene un Grado 3 (mayor dependencia), recibe de 3 a 4 horas diarias o más.
Estabilidad y usuarios fijos: Una vez que te asignan un usuario, sueles mantenerte en ese domicilio de forma continua.
"Te vuelves como parte de su familia y a los usuarios no les gustan los cambios bruscos, por lo que es un trabajo muy estable", destaca.
Empatía vs. Salud Mental: La distancia profesional necesaria
Cuidar a una persona a diario genera un vínculo inevitable. Sin embargo, Cristina hace hincapié en un aspecto fundamental de la profesión: la protección de la salud mental del trabajador.
"Hay que ser muy profesional. No te puedes involucrar del todo porque si no te llevas los problemas a casa. Es necesario mantenerse en una posición neutra, tener la empatía suficiente para ayudarlos, pero sin permitir que las situaciones difíciles afecten a tu vida personal. Al final, también tenemos que cuidar nuestra salud mental".
¿Te interesa trabajar en ayuda a domicilio o quieres convalidar tu experiencia laboral con un título oficial?